Los Razer BlackShark V2 Pro for Xbox son auriculares de diadema inalámbricos, binaurales y circumaurales: las almohadillas rodean la oreja por completo. Funcionan sin cable mediante dongle USB 2.4 GHz y Bluetooth 5.2, y llevan un micrófono boom desmontable para comunicarse en partida.
El driver TriForce de 50 mm con imán de titanio es el motor de sonido. Esta versión es blanca, en la edición for Xbox.
de uso por carga 430 g driver de audio Setenta horas de batería que aguantan toda la semana La autonomía es de 70 horas de reproducción continua, lo que equivale a varias semanas de sesiones largas sin tener que buscar el cargador. Un matiz: ese dato corresponde a un solo modo de conexión activo, ya sea el dongle 2.4 GHz o el Bluetooth.
Si se usan los dos a la vez, la autonomía puede ser menor, aunque la ficha del fabricante no especifica cuánto. Dos conexiones inalámbricas para Xbox, PC y móvil a la vez El dongle USB 2.4 GHz da baja latencia y es el modo recomendado para jugar en Xbox o PC, donde cada milisegundo de retraso en el audio cuenta.
El Bluetooth 5.2 conecta un segundo dispositivo al mismo tiempo, como el móvil o la tablet, para recibir notificaciones o atender una llamada sin desconectarse de la consola. Las plataformas confirmadas son Xbox One, Android e iOS.
Un micrófono boom que se quita cuando no hace falta El brazo boom es extraíble: se coloca cuando hay partida en equipo y se retira cuando solo se quiere escuchar música o ver una película, dejando los auriculares limpios de accesorios. Al ser unidireccional, el micrófono capta la voz desde el frente y filtra lo que viene del entorno, así que el equipo oye la voz, no el teclado ni el ventilador.
La reducción de ruido es por hardware, sin electrónica adicional. Aislamiento pasivo y peso: lo que se nota en partidas largas El aislamiento acústico es pasivo: el diseño circumaural cerrado bloquea el ruido exterior por ajuste físico de las almohadillas, sin cancelación activa por electrónica.
En entornos de ruido moderado funciona bien, pero en ambientes muy ruidosos el resultado depende de lo bien que asienten las almohadillas en cada cabeza. Quien espera ANC debe saber que aquí no la hay.
El sellado también importa para el sonido: si las almohadillas cierran bien, el aislamiento mejora y los graves se perciben con más cuerpo. El peso es de 430 g, un valor elevado para un headset gaming.
En sesiones cortas no se nota especialmente, pero en partidas de varias horas seguidas puede acumularse en el cuello y la cabeza. Comparativa: Razer BlackShark V2 Pro frente a Razer BlackShark V2 Pro Gaming y Razer BlackShark V3 Pro Razer BlackShark V2 Pro Gaming Modelo inferior