Los BoneBeat Swim Lite son auriculares de conducción ósea con formato retroauricular: el sonido llega a través del hueso del pómulo, sin tapar el oído, así escuchas música y lo que pasa a tu alrededor al mismo tiempo. Doogee los diseñó específicamente para natación: llevan 32 GB de memoria interna para guardar canciones y usarlos dentro del agua sin necesitar el móvil cerca.
Funcionan bajo el agua con memoria interna para nadar sin móvil La certificación IP68 garantiza que aguantan sumergidos hasta 2 metros durante 1 hora, lo que los hace válidos para sesiones completas en piscina. Fuera del agua se conectan al móvil por Bluetooth 5.4; dentro, cambias al modo MP3 y la música sale directamente de los 32 GB internos, sin cables ni teléfono a pie de piscina.
Esos 32 GB almacenan hasta 8000 canciones y admiten formatos FLAC, WAV, APE, WMA y MP3. La conducción ósea bajo el agua transmite vibraciones y se percibe la música, pero la calidad de sonido en inmersión es claramente inferior a la que se oye en seco.
Quien busque fidelidad de audio en el agua debe saberlo de antemano. Los tapones de silicona y espuma que vienen en la caja sirven para proteger el canal auditivo del agua, no para mejorar el sonido: el diseño es abierto por naturaleza y el oído no queda sellado.
Batería para una sesión larga y carga rápida si se apura el tiempo En modo Bluetooth aguantan hasta 10 horas al 75% de volumen, suficiente para varios entrenamientos sin enchufar entre medias. En modo MP3, con la reproducción desde la memoria interna al 100% de volumen, la autonomía baja a 6 horas: quien nada sesiones largas o usa el modo MP3 a volumen alto debe contar con eso.
Si se olvida la carga antes de salir, 10 minutos enchufados dan 2 horas de reproducción. El puerto de carga es magnético de 4 pines, no USB-C estándar: el cable que viene en la caja es el único que funciona, y hay que acordarse de llevarlo al viajar.
25,6 g con diseño abierto y botones que responden mojados Con 25,6 g, el arco retroauricular apoya en la nuca y los transductores descansan sobre el pómulo sin entrar en el canal auditivo ni presionar el pabellón. Al ser open-ear, el oído queda libre: en la piscina puedes escuchar las indicaciones del entrenador o las señales del socorrista sin quitártelos.
Los controles son botones físicos, no táctiles, lo que significa que responden igual con el dedo seco que mojado o dentro del agua, sin pulsaciones accidentales. El arco es de aleación de titanio, flexible y resistente a la deformación, con almohadillas de silicona que se adaptan a distintos tamaños de cabeza.
Comparativa: Doogee BoneBeat Swim Lite frente a Bang & Olufsen Beocom Portal UC