Diseñado para dominar partidas con agarre de palma, este ratón combina el sensor óptico PixArt PMW 3389 –hasta 16000 DPI, 50 G y 400 IPS– con microinterruptores Omron de 50 millones de clics. Su chasis de 105 g integra un cartucho de peso magnético de +10 g y tres zonas de iluminación RGB 16,8 M, aportando precisión y estética competitiva desde el primer segundo.
Rendimiento profesional El polling real de 1000 Hz transmite cada movimiento en 1 ms, mientras que los 7 botones programables + perfil dedicado permiten macros y cambios de DPI al vuelo; se guardan en 3 perfiles internos, listos en cualquier PC sin software. Ergonomía y materiales Su carcasa asimétrica optimiza el apoyo de la mano derecha y añade laterales texturizados que mejoran el control en sesiones intensas.
El cable trenzado de 1,8 m reduce la fricción, y la base magnética facilita acceder al contrapeso. Personalización avanzada La aplicación Lenovo Legion Accessory Central ajusta DPI en cinco pasos, colores por zona y macros, sin sobrecargar recursos.
Así, se maximiza la relación calidad / precio frente a periféricos que reservan funciones premium para gamas superiores. Conectividad sin latencia La interfaz USB 2.0 cableado evita interferencias inalámbricas y asegura consistencia competitiva, respaldada por deslizadores de teflón que mantienen estable la frenada.
Opinión de nuestro experto El Lenovo Legion M500 RGB se sitúa entre dos extremos: mejora al Legion M300 al duplicar resolución, añadir peso ajustable y un diseño puramente ergonómico, y planta cara a rivales como el Logitech G502 Hero (121 g y 11 botones) ofreciendo menor peso y sensación más ágil, aunque con menos botones; frente al Razer DeathAdder V2 (82 g y sensor 20 K), aporta contrapeso extra y zonas RGB configurables. Su punto menos favorable es la ausencia de versión inalámbrica, pero quienes busquen un ratón robusto, preciso y altamente personalizable encontrarán en el Legion M500 una propuesta sobresaliente para su segmento.